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    Reinventarme

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    Vaya palabreja, ¿no? Pero me voy a explicar. Cada noche, cuando me voy a dormir, reflexiono sobre lo que me ha cundido el día, lo que he hecho y he dejado de hacer. también pienso, muy levemente, sobre los planes del día siguiente. Hay días que han sido malos. Sin ir más lejos, el domingo (y no por los resultados electorales...). Fue un día de mucho trabajo -sí, por las elecciones-, agotador en todos los sentidos. Cuando has estado trabajando toda la semana y llega el domingo y es el día más interminable de la semana... a veces te fallan las fuerzas.

    El domingo terminé agotada. También me falló el ánimo. Me pasé toda la tarde angustiada pensando en cómo resolver los mil problemas que se me vienen encima. Eran las mismas cosa que me rondan día tras día, hasta que, con cuentagotas, voy resolviendo algunos, aparcando otros e intentando solventar el resto, los más gordos.

    Cuando el cansancio no te deja pensar fríamente, a veces cae alguna lágrima desconsolada. A mí me pasó. Todo era oscuro y sin salida. El lunes iba a ser el peor día de mi vida, seguro, tal y como estaba pasando aquel domingo electoral.

    A las doce y pico de la noche terminamos y nos fuimos a casita. Yo no podía dormir. Los ojos colorados, la cara pálida y ojerosa -a pesar de haber intentado disimular un poquito, con maquillaje, ante mis compañeros-. Al llegar, me recibió el calorcito de la calefacción y el aroma de mi pisito alquilado. Puse la tele -el final de Aída, en Tele Cinco-, y me calenté un vasito de leche con una infusión de tila y, al final, colacao. Unas galletas también. Respiré hondo y vi un ratito la tele hasta que mis ojos no pudieron más, como ahora, y me metí en la camita.

    Pero cuando has tenido un día difícil, las tilas no son suficientes para conciliar el sueño, así que volví a respirar hondo. Al día siguiente iba a elegir piso. Uno de esos de protección oficial, y que deberé pagar toda mi vida. De ahí una de mis angustias: pensar cómo leches voy a pagar un trozo de tierra con tejado... con lo que gano. Así lo empecé a pensar, junto con el rollo de sentirme sola, indefensa en la vida y tal y cual.

    Respiré hondo. Me estiré dos o tres veces -no lo recuerdo bien- y puse freno a una lagrimita pensando en aquella célebre frase de Scarlett ante su pregunta: "¿Y qué voy a hacer ahora?". Pues eso: "Ya lo pensaré mañana".

    Y así fue.

    Misterio en la oficina

    Seguro que tú, como cualquier otra persona que haya utilizado material de oficina, te preguntas dónde van a parar los cientos, miles, millones de bolígrafos que utilizamos a lo largo de nuestra vida. Espera. Piénsalo un momento. Reflexiona sobre lo que te digo...

    ¿Ya lo has pensado un poco? A ver, recapitulemos. Los folios. Los utilizamos impresos por una cara y, en nuestro afán de no cortar más árboles de lo debido -o lo que sea- reciclamos ese papel y lo utilizamos por la otra cara. Siempre hay folios por medio que no sabemos si usar o no. Lo que es más complicado de encontrar es, por ejemplo, un bolígrafo azul. Un bic cristal, digamos.

    Los venden por paquetes de tres, cinco, diez o incluso por cajas. Los compramos. Los dejamos en la oficina, encima de la mesa. Pero ¿cuánto duran? ¿Cuántos has tirado por desgastados? ¿quizá uno o dos? Es el misterio de la oficina, y más vale no tomárselo a broma.

    Una vez tuve una pesadilla terrible. Detrás de la torre de mi ordenador había un agujero misterioso que absorbía plástico. Empezó por el router, puede que por la cercanía; después continuó con la pelotita que tengo junto a la pantalla del ordenador, una naranja fluorescente que aplasto cada vez que tengo que hacer la declaración del IVA trimestral.

    Pero lo peor llegó después. El agujero negro se comió los miles de bolígrafos, lápices y rotuladores que tengo en un vaso de barro que hace las funciones de portalápices. Y después los que tengo en mi "supercesta de guardar material de oficina" -una grande, pintada de blanca, con miles de clips de colores, bolis y rotus varios, papel de foto, recambios de los cartuchos de la impresora...-. ¡Pero acabó con todo!

    Entre un sudor extraño y un escalofrío me desperté, asustada, y me dirigí a la habitación que hace las funciones de despacho. Todo parecía normal. La pelotita naranja seguía en el mismo sitio, y también el portalápices de barro y la cestita blanca. Miré detrás de la torre del PC y... nada. Todo había sido un mal sueño... y me volví a dormir.

    Por la mañana me despertó el teléfono.
    - ... Diga?
    - Hola, le llamo de tal y tal, y nos gustaría que nos mandara un presupuesto a la siguiente dirección, ¿tiene para apuntar?
    - Sí, espere un segundo!

    Me dirigí al despacho y busqué un bolígrafo. En el portalápices, junto al teclado, en la cestita blanca... nada.
    - Ejem... Perdone, un momentín, que voy a buscar un bolígrafo...

    Extrañada, se me ocurrió mirar debajo de la mesa, detrás de la torre del ordenador. Quizá seguía pensando en aquella pesadilla. Y ahí estaban. Ahí estaban un montón de bolígrafos bic cristal de tinta azul... amontonados entre el polvo, algunos algo rotos, pero todos con la suficiente carga de tinta como para poder seguir escribiendo muchos muchos meses.

    También había un montón de clips de colores, unas pilas recargables, una bolsa vacía de patatas Matutano en su punto de sal y... un viejo router que parpadeaba, silencioso, y parecía pedir socorro a alguien. Quizá por si volvía a abrirse el temido agujero negro.

    Mientras dormías...

    Ha sido pura casualidad. Hoy he estrenado el DVD que me trajeron los Reyes, como una sorpresa concebida en un pequeño trozo de papel, y me decidí a ver una peli "robada" del cajón de alguien de mi familia. Todo hay que decirlo: en mi familia somos un montón, cada cual con su orden y sus órdenes, y siempre ha sido algo usual encontrar películas de vídeo o DVD fuera de sus carcasas. Y encontrar sorpresas dentro de otras...

    El caso es que hoy he estrenado mi nuevo DVD, en lugar de con las aventuras de mi amado Harrison Ford en 'Seis días y siete noches', con la rubita Anne Heche, como rezaba la carcasa, pues con otro más joven -he puesto los cuernos a Harrison Ford, Dios miooo-: Bill Pullman, con su carita melancólica que me recuerda -es- al papá de Casper (1995), antes de convertirse momentáneamente en fantasma... Y la rubita, sustituida por Sandra Bullock -mil veces mejor, que me darán la razón muchos hombres, y que a mí me encanta como actriz- también con sus aires de mosquita muerta y sonrisa encantadora. Estos cambios de películas, por sorpresa y a traición, sólo pueden pasar en casa de mis padres... y me alegro.

    A grandes rasgos, la peli trata de una taquillera del metro, Lucy (Sandra Bullock) que se enamora perdidamente de uno de sus pasajeros habituales, del cual no sabe ni el nombre –en realidad se llama Peter (Peter Gallagher)-. El caso es que el día de Navidad –digamos de Acción de Gracias- le socorre cuando, en el metro, unos delincuentes le roban y le empujan a la vía del tren: le salva la vida.

    En el hospital, una enfermera oye a Lucy hablando sola, cuando no dejan que pase a verlo, diciendo: “es el hombre con el que me iba a casar”. Y ahí empieza el embrollo: le dice a todo el mundo que está prometida, incluida la familia del pobre Peter. Y entonces conoce a Jack - Bill Pullman en realidad, hermano de Peter en la peli-. Y ahí empieza la historia de amor.

    He de reconocer que re-visionando la cinta se me cayeron algunas lagrimitas. Seguro que a ti también, si la hubieras visto en el sofá de mi casa, como yo estaba, solita, envuelta en una manta roja con tréboles de cuatro hojas y muy calentita, mientras fuera, en las calles del centro de la ciudad, amenazaba con nevar.

    Aparte de ser una bonita historia de amor –un pastel, que dirían los críticos de cine- me ha llamado la atención la manera que todos tenemos de pensar lo que queremos pensar, oír lo que no se dice y escuchar lo que jamás se ha pronunciado. Y de ahí viene el embrollo, claro. Y cuántas veces se nos asoman pensamientos furtivos que atrapamos en una palabra que a veces no es la correcta...

    Y en cuanto al romance... Qué difícil es encontrar el amor y qué fácil es enamorarse. Cuántas veces los malos entendidos dejan pasar el vagón del amor y, en otras, la casualidad -o destino, depende de lo que tú pienses; o Dios...- nos pone en el camino a la persona que menos esperamos. Fíjate: hay una película que se llama precisamente así: 'Cuando menos te lo esperas' (Nancy Meyers, 2003). Y ésta, en cierto modo, viene a decir también lo mismo. La última frase de Lucy, que coincide con el final de la peli, dice más o menos así: "Una vez me preguntó Peter cuándo supe que me había enamorado de Jack, y yo le contesté: 'mientras dormías'".

    http://www.youtube.com/watch?v=h1arRcUUOXU&fea- ture=related

    Vivre la vie...

    Tus pasos son tu vida... Tus saltos de alegría, tu baile, tus gritos en el aire. No siempre son reales. A veces la imaginación fluye, fluye... y te dejas llevar, y viajas sin kilómetros, sin pasaje, sin nadar... 

    LOTERÍA 011

    Se hace camino...

    La imagen más utilizada para hacernos entender la vida siempre ha sido el camino. Ni siquiera este concepto se puede comparar en el tiempo si pensamos, precisamente, que el tiempo es la medida -dicen- de muchas cosas.

    La vida era un camino largo, pero en esta vorágine de cambios en la que nos vemos inmersos en este siglo XXI se ha convertido en un trecho -interminable- que parece recorrerse en segundos. Minutos. Horas. Días... Yo qué sé...

    Vivir deprisa, para mí, ya no se lleva. Lo mejor es saborear lo que tenemos a nuestro alrededor, deshojar un momento en mil segundos y hacer de una puesta de sol el momento más maravilloso de un día entero.

    Pero hay algo más. Vivir versus viajar. Habrá que aprovechar que esos largos caminos de antaño pueden ser experiencia en muchos tiempos. El primero, ni más ni menos, será el caminar: disfrutar del silencio, del paseo, del ruido, del olor real del mundo, a nuestro paso. Hillary llegó caminando hacia el Everest, y fue el primero en disfrutar del mundo desde lo más alto, con esfuerzo, empeño, ilusión...

    El segundo, será ir en un medio de transporte como el coche, la bici... Nos dan cierta rapidez en el viaje, y la libertad de parar, seguir, correr, ir despacio... Yo tengo un cochecito azul que me hace soñar, me da libertad -y gastos, por supuesto- y me arranca la sonrisa de un paisaje.

    Y otra forma de hacer camino es a través de esos recursos rápidos que nos da la tecnología, como el avión o el AVE -terrestre, y la polémica va en otro artículo Smiley -... Nos llevan a los sitios deseados, para vivirlos a nuestro ritmo, en tiempos que hace siglos nadie creería, a no ser Verne o Cyrano de Bergerac -este último pensó su primera y estrambótica nave espacial para llegar a la luna-.

    Precisamente estos últimos -dos ejemplos de tantos- nos dan la llave para otra forma de vivir la vida y recorrerla. Dicen que no tiene límites, aunque ir más allá produce vértigo, somnolencia, o todo lo contrario: una emoción intensa que nos produce sentimientos extraños, de todo tipo. Como pasa con todo, la imaginación y la creatividad son el vehículo más pintoresco que tenemos muchos. Pero cuidado con sus alas, que a veces fallan...

    Nochebuena

    Cualquier momento es bueno para tener presente lo mejor que tenemos cada uno. Y generamente no somos nosotros mismos, claro está. Pero las fiestas navideñas son, por su significado cristiano, algo más que el nacimiento de Dios hecho hombre -reitero que es ése el sentido cristiano de la Navidad-. Si se piensa detenidamente, es la fiesta de la familia, y eso va más allá de lo que crea cada uno. Siempre felicitamos estas fiestas deseando que se pasen "con los tuyos". Y ¿quiénes son? Pues precisamente nuestros padres, abuelos, hermanos, hijos, sobrinos, nietos, primos, tíos... En mayor o menor cantidad, y ya se sabe que siempre falta alguien, pero el hecho de reunirnos todos en torno a una mesa, de estar juntos, es algo importante.
     
    No para todo el mundo la Navidad es plato de gusto, porque son muchas las sensaciones y los sentimientos que afloran. No todo el mundo tiene los lazos de sangre tan arraigados, pero los que tenemos la suerte de vivir nuestra familia sonreímos ante el hecho de que llegue el momento de reunión.
     
     
    Para mí es una alegría. Ya sé que no siempre será igual, que cada año habrá personas que no puedan estar, pero habrá otras nuevas, seguro. Y si no, los que estemos espero que sonriamos, aunque a veces se nos escape la lágrima del recuerdo. Sin duda será un hermoso recuerdo.
     
    Un beso a todos y FELIZ NAVIDAD
     

    AMOR SINCERO

    No sé qué extraño impulso me incita siempre a escribir a estas horas. Tal vez sea el sueño o el velo del cansancio que me acompaña hoy como si fuera un compañero indeseable de fatigas, y nunca mejor dicho.
     
    Hasta el ordenador parece algo cansado, y parpadea sin cesar en sus impulsos hacia el teclado, hacia la línea ADSL e incluso hacia la pantalla, que brilla como ceros y unos interminentes en un sinfín de colores. O no. A lo mejor sólo son mis ojos que ya piden apagarse un rato.
     
    Y yo me he acercado aquí, a esta hora, porque aparte del cansancio necesito expresar el amor que siento. No lo puedo cambiar. Y hay de muchos tipos. A la persona que acompaña mi corazón, doliéndole y sangrándole, y a veces llevándole entre plumas hasta la siguiente daga.
     
    A los padres que son incondicionales a cualquier suceso, que me siguen haciendo sentir protegida incluso en otra casa, mi hogar pendiente de un hilo que huele a sándalo y a canela. El amor de mis hermanos es lo más mágico que tengo. Creo que arrancármelos sería cortarme en pedacitos. A mis tíos...Tití... Juan, a mis abuelos, a mi familia en general... es otro amor que reconforta, y doy gracias a Dios por no tener que soportar muy seriamente las rivalidades que surgen por las dichosas herencias. Ojalá que nunca se aparezcan por este barrio.
     
    Hay tantas clases de amor sincero que no dejo de maravillarme cuando veo a mis amigos y siento por ellos algo tan grande que les abrazaría para siempre. Un abrazo que queda en mis ojos, y no digo simplemente porque con ellos, a través de ellos, se expresa hasta la más nimia voltereta de la vida.
     
    Hay que dejar para el final esos trocitos de la vida de nuestra vida. A falta de hijos -ojalá-, son los sobrinos, con su mirada tierna, su despertar a veces gruñón y a veces dulce, sus dolores que nos desgarran, sus manitas amables y caprichosas. Y cuando son pequeñitos, cuando nos miran balbuceando quizá palabras de agradecimiento o señales de una duda que resolverán con el tiempo, justo en ese momento mi corazón da otro vuelco. Ya no importa nada. Para ellos mis horas, mis sonrisas y, si es necesario, mi vida.
     
     
    Hay una película que siempre ha causado sensación en mi casa. The princess Bride. La princesa prometida.
     
    Era ese cuento de hadas que todos queremos que se cumpla de alguna manera. Un sueño blanco y luminoso envuelto en sábanas limpias. 
     
    Intrigas e intrigantes; juegos de misterio y risas entrelazadas de amistad y complicidad. Era un cuento o un cuentacuentos, qué más da. El caso es que marcó un antes y un después en lo que una generación buscó en el amor. Amor verdadero para nunca más estar solo....
     
     
     

    VADEMÉCUM

    La soledad es un virus que ataca directamente a las defensas. Ese conjunto de situaciones que te hacen disfrutar de la vida, aun en los momentos amargos. Pero ese pequeño germen que es la soledad recuerda al agua en las zonas húmedas, que te cala hasta los tuétanos, sin apenas poder evitarlo. Y cuando esta situación alcanza el límite de correspondencia de niveles, evocando a Arquímedes, se desborda por los ojos y se mezcla con el humor salado que contiene.

     

    Este pequeño virus tiene otros efectos en el corazón. La soledad provoca un movimiento extraño, que se corresponde con un pensamiento determinado. El corazón se mueve, de arriba abajo, de izquierda a derecha, provocando una sensación de leves espinas que se clavan más o menos... según sople el viento. La soledad incita al estremecimiento, cuando esas leves espinitas se mueven en el interior. Y, en un segundo, crece de nuevo el nivel de agua y vuelve a desbordarse, nublando más la mirada de quien antes apenas veía.

     

    No existe un remedio médico para este mal. Muchos investigadores han intentado aislar el virus, pero se hace más y más fuerte cuanto más sólo se encuentra.

     

    Desde hace cincuenta años, un famoso investigador noruego estudia los remedios que algunas plantas ofrecen contra la soledad. Al menos, para curar sus efectos. De los que llevan ya dos décadas utilizándose, éstos que cito a continuación son los más conocidos.

     

    Hay quien utiliza la verbena para crear "incentivos", es decir, refuerzos añadidos que regulan la pérdida de defensas. La verbena se va extendiendo por el organismo, pero tiene un grave efecto secundario: el corazón se acelera demasiado para, en un momento, volver a calmarse. Y se pasa de un desasosiego preocupante a una mayor tristeza.

     

    Otro remedio es la albahaca, que produce una inmensa sonrisa al inhalarse. Pero actúa simplemente como un calmante periférico, que no ahonda en el sistema solitario central. A modo de droga, pone una venda en los ojos para que no caigan lágrimas. El problema surge cuando llega un momento en que los apósitos no pueden parar el agua y, al quitarlos, sale a borbotones, impura y especialmente cargada de sal, lo que provoca que los ojos escuezan más de lo debido, y enrojezcan la mirada.

     

    Existen más remedios, como la sopa de rosas. Aunque su sabor es amargo, pese a su agradable aroma, el preparado debe ingerirse lentamente, y provoca una somnolencia agradable que llaman amor. Se debe tomar a pequeñas dosis, pero continuadas. Esta embriaguez, cuando se termina, no evita sentir de nuevo soledad. Entonces, su virus se hace fuerte, y cuesta aún más trabajo eliminarla.

     

    Está comprobado que la esencia de geranio es, con diferencia, la más eficaz. Su origen es una planta muy fácil de encontrar; en todos los balcones de las casas alegres. Su sabor, al contrario que las rosas, es dulce, a pesar de su aroma ácimo. La ingesta, diluida en agua, genera un especial apego a las personas cercanas, lo cual suele coincidir con familia y amigos. Vulgarmente, denominan a sus efectos "amor fraternal", e incluye un potenciamiento de la amistad. Se aconseja que las dosis las tomen unos y otros, y que se sonría dulcemente mientras se comparten penas y alegrías.

     

    Por cierto, que la flor de la alegría, al arrancar sus delicados pétalos, acentúa aún más el efecto del geranio. Las reacciones secundarias más habituales provienen de tomas excesivas de estas hierbas curativas, y la posibilidad de producir una fuerte dependencia.

     

    No existe, pues, cura definitiva. Sólo tratamientos prolongados, ideas peregrinas y conversación interesante, a manos llenas.

     

    Como apoyos a cualquiera de estos tratamientos, este experto investigador noruego asegura que el sol disminuye el riesgo de propagación, y que una carcajada a tiempo puede resultar muy beneficiosa contra los efectos producidos por el fatal virus.

     

    Suerte, pues, para los que se aventuren a comprobar la eficacia de estos -espero que útiles- consejos.

     

    Extrañamente afectada,

    ...Isabel...

    PRIVILEGIOS

    Esto que puedo hacer ahora mismo es un verdadero privilegio. Me refiero a entrar en Internet, con tarifa plana, y comunicarme. Entrar en las nuevas tecnologías, tener DVD y microondas... Son verdaderos lujos si estuviéramos en cualquier otra parte del mundo.
    13-18 ENERO 2006 040
    Escribir. Saber escribir... 771 millones de adultos son analfabetos, según los datos barajados por la Unesco.

    Comer dos, tres, cuatro, cinco veces al día... Más de 840 millones de seres humanos padecen hambre crónica y absoluta, según informa Manos Unidas.

    La cultura, en su más amplio espectro, es un privilegio. Y vivir en paz. Y vivir.

    Cuántas veces nos tienen que recordar cómo viven otros para valorar lo que tenemos...
     

    NUEVA EN LA FAMILIA

    Es muy pequeñita y duerme siempre. Y si no, llora. Y si no, come. Se llama Inés y nació hace hoy 16 días, en una fecha preciosa, la Asunción, motivo de celebración de muchas fiestas en nuestra geografía. 
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    Ínés llegó al mundo despreocupada, con carita de ángel y manos de pianista, con sus diminutos dedos llenos de minúsculas uñitas blancas. Su mamá, Ana, una de mis hermanas del alma, tuvo un parto muy bueno y la recuperación está siendo estupenda. Tanto que ese instinto maternal que me persigue a ratos se me acentúa pensando que, sólo tal vez, me pueda recuperar de un embarazo pronto y bien.
     
    Inés tiene un precioso hermanito, Jorge, con sus ojos cariñosos y sus palabros de año y medio, que balbucea mirándome a la cara como si quisiera decirme algo importante.
     
    En estos últimos años he descubierto un poco más a los niños. Sí es cierto que he cambiado los pañales hasta a mis hermanos pequeños, que estoy acostumbrada a ver revolotear chupetes y juguetes por la casa, que siempre esté todo algo desordenado y que huela a colonia infantil y a potitos.
     
    Dicen mis hermanas que me ven "de mayor" en la cocina, guisando, mientras leo un libro o el periódico, y rodeada de niños que me tiran del delantal. Al recordar este retrato no puedo por menos que sonreir por dentro y por fuera, imaginarme esa cocina soleada y a esos niños, a los que leo un cuento -o me lo invento- para hacerlos partícipes de la felicidad que tuve en mi niñez. 

    UN MES DESPUÉS

    Ha pasado un mes, un corto mes de agosto en el que he reflexionado un poquito más en cuanto a clausurar definitivamente este blog.
     
    Este espacio nació para contaros cómo me sentía, qué me gustaba y dónde iba. En definitiva, nació para que sirviera como una nueva forma de comunicarme con mis amigos.
     
    Son pocos -pero buenos- los que siguen este blog. Os lo agradezco mucho, de verdad, porque es una forma de no sentirme sola, de sentirme un poquitín querida. Es cierto que en la vida real ya sé que es así, pero para todos es importante que nos comuniquemos por los canales que tenemos más a mano.
     
    Me gusta este blog por lo que contiene. Las fotos de viajes inolvidables. Los mensajes de mis amigos queridos. Después de estos meses de existencia me cuesta mucho cortar con todo esto, una creación virtual, no sólo mía, sino también vuestra porque lo que más me importa es que lo que escriba sea parte también de vosotros. Como mi amistad sincera.
     
    Besos.

    BARCELONA EN MIS OJOS (I)

    Lo escribí mi último día entero en Barcelona. Había recorrido un gris polígono cercano a Martorell (Ca N'Amat) y me dispuse a conducir rumbo a la capital. Apenas 20 minutos sin tráfico por la A2, a las siete y poco de la mañana, y todo el día por delante para introducirme en las irregulares calles del centro de la ciudad.
     
    En agosto las cosas parecen muy distintas en los grandes núcleos urbanos. Lo mismo ocurre con Madrid. Apenas hay coches, aunque sí miles de semáforos salpicando las calles. Mi indecisión a la hora de aparcar me llevó hasta un lugar donde, seguramente, no hubiera ido por propia voluntad: un mirador en el Montjuic desde el que se divisaba, entre una pequeña neblina, toda la ciudad. Sus grandes hitos y sus grúas. Sus calles reticuladas y su núcleo extraño entre el crecimiento racional de su alrededor.
     
    Quizá sea bueno observar, desde su altura, la mole impenetrable que desde ahí parece Barcelona. A lo lejos, la Sagrada Familia. Algo más cerca se divisa la Catedral y su entorno. Queda también patente el mercat de Sant Antoni, con sus rojeces de mercado antiguo. Al bajar, me dispongo a aparcar en la Ronda de Sant Pau con tal 'infortunio' de dejar el coche abierto. Aunque no ocurrió nada...
     
    Nunca en mi vida hubiera pensado que esta ciudad y su provincia me pudieran interesar lo más mínimo. Ni siquiera por un mar y un puerto que ahora me arrancan la sonrisa, con la figura de Colón sobrevolando sus perfiles entre los árboles. Ni siquiera por las tan nombradas Ramblas en las que he paseado boquiabierta y sin apenas mirar al suelo... quizá sólo en algún momento de tránsito intenso, o al contemplar un curioso mosaico mironiano bajo mis pies... Su casco antiguo me asustó y, al mismo tiempo, me cautivó en un sugerente misterio por sus calles estrechas, sus turistas y sus variopintos habitantes.
     
    (continuará...)

    UN PASO EN EL CAMINO

    Molinaseca es un pequeño pueblo, de menos de 800 habitantes, situado muy cerquita de Ponferrada (León). Se puede enmarcar en la conocida comarca leonesa de El Bierzo y, de hecho, en cualquier información turística que busquéis, os referirán -gastronómicamente hablando- al popular botillo, ese embutido especial tan típico de esta comarca.
     
    Con su puente románico, sus calles empedradas, las fachadas pétreas y su urbanismo de calles estrechas y estructura alargada, Molinaseca es uno de los pueblos por donde pasa el Camino de Santiago. Una localidad con solera. Por ese puete románico, peatonal, pasan los peregrinos en dirección a Santiago de Compostela. Quizá pasen por la calle que lleva su nombre, pero seguro que no les resultará indiferente. Es más, con tantos calores, pueden aprovechar a bañarse en las aguas del río Meruelo, en una pequeña playita que se ha habilitado para la ocasión.
     
    El próximo día 15 de agosto celebran, como tantos otros pueblos, las fiestas de San Roque -en realidad, este santo es el día 16, pero el día de la Virgen es el día de la fiesta por excelencia en la mayor parte de los municipios españoles y portugueses-.
     
    El caso es que yo llegué a este lugar por varios motivos. El primero, la insistencia de un amigo, durante años, para que nos acercáramos a visitar este lugar, junto a otros rincones bercianos. No le hice mucho caso entonces -perdona- o más bien la vida no me daba para más -y eso ya sabes que es cierto-. Pero vista la oportunidad de estar cerca, y precisamente por motivos de caminante -fui a Ponferrada a visitar Las Edades del Hombre, dedicada al Camino de Santiago-, me acerqué hasta Molinaseca. Lo cierto es que muchas de sus calles estaban levantadas entonces, debido a las obras de rehabilitación del casco histórico. A pesar de todo, este es uno de los pasos del camino que merecen una pequeña parada. Aunque sólo sea para abrir los pulmones y respirar el aire puro de su entorno.
     
     
     

    CERRAMOS POR ABANDONO

    Visto que a muy poca gente le interesa leer este blog, he decidido cerrarlo dentro de un mes. Es muy triste comprobar a la poca gente que le interesa nada compartir cosas conmigo o interesarse por cómo pienso. Un blog en Internet que no se lea es como un cartel en el desierto. Desisto. 

    VISITA EN SILENCIO

    Hoy voy a hablar de Peñalba de Santiago. O mejor dicho, de San Genadio, un ermitaño que habitó estos lares y por el que, seguramente, darían el nombre al río, que, a su vez, nomina al Valle del Silencio.
     
    El silencio es la palabra que mejor define esta pequeña población leonesa. La separan apenas 20 kilómetros de Ponferrada aunque, recorriéndolos, me doy cuenta de lo distintas que son las mismas medidas dependiendo a dónde vayas.
     
    En el Valle del Silencio vivieron varios eremitas. Se apartaron del mundanal ruido para refugiarse en cuevas y vivir de la naturaleza, en un momento en el que a nosotros nos parecería que apenas sonaba el aire entre los árboles. Hoy día, necesitamos ruido para vivir. Televisión, radio, ordenador, coches... De ahí que el otro día me sorprendiera la calma que reinaba en Peñalba de Santiago.
     
    Los pájaros ponían la nota musical en armonía con la naturaleza. Calles empedradas, techos de pizarra y flores en los balcones, en las fachadas de las viviendas. Ya me ha ocurrido alguna vez que al entrar en un pueblo tan cuidado me diera la impresión de que alguien lo había reconstruido para mis ojos. Me gusta la idea...
     
    Me quedé con las ganas de entrar en la iglesia parroquial, un templo mozárabe de esos que se estudian en los libros de texto y del que, por supuesto, ya me había enamorado antes de verlo en persona. Majestuoso y sencillo al mismo tiempo. Mirando al valle. Dirigiendo su silencio espiritual.
     
    El silencio es la palabra que yo necesitaba allí. La palabra y el acto. Puede que lo mismo les ocurra a otros que llegaron antes, a los que estaban por ahí el día que lo visité, a los que paren por este lugar en algún momento... Tranquilidad, paz. De vez en cuando se necesita.
     
     

    GREDOS EN CONCIERTO

    Este fin de semana ha sido movidito. Al menos para las cerca de 9.000 personas -9.500 según la organización- que se han acercado a la localidad abulense de Hoyos del Espino a disfrutar del Festival Músicos en la Naturaleza, una iniciativa de la Fundación Patrimonio Natural, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
     
    Han sido dos días y siete grupos musicales. El viernes actuaron Dolores O'Riordan, ex vocalista de The Cranberries, así como Echo and The Bunnymen, un legendario grupo que se formó en los años setenta y que aún sigue dando guerra. En la página nacional, estuvieron los hermanos Luis y Santiago Auserón, ex de Radio Futura, y lo que queda de Los Secretos.
     
    El sábado fue el turno de Pet Shop Boys, Nacha Pop y Ronaldos. En este punto, señalar el significado de la actuación de Nacha Pop. Antonio Vega y Nacho García se reunieron en un escenario casi 20 años después de la última vez. A pesar de las dificultades, Antonio Vega sigue vivito y coleando, dando guerra musical y, por primera vez, en Ávila... después de tanto tiempo... El caso es que todos estos grupos, de perfil ochentero, acudieron con la idea de mover un gran número de gente.
     
    El concierto del viernes no fue muy numeroso. La finca Mesegosillo, propiedad comunitaria de bastantes personas de Hoyos del Espino, fue el lugar donde se reunieron más de un millar de personas, según algunos, y unas 3.000, según la organización, en un concierto que se pretendía multitudinario, a la entrada del parque regional de Gredos. Nada que ver con las 10.000 personas que acudieron a ver a Sting el año pasado en el mismo escenario, todas el mismo día. El sábado se animó la cosa, calculando unas 6.000 personas como público.
     
    El hecho de que no se reuniera a tanta gente como la esperada puede deberse a muchas causas. La primera es la falta de promoción con detenimiento y tiempo. A tan sólo un mes de la actuación, la Junta se dignó a confirmar los nombres y la fecha. Quizá el motivo fueran las elecciones municipales, ya que hasta después de las mismas no se quiso desvelar nada, aun con las múltiples peticiones que realizábamos los periodistas para conseguir la información.
     
    Quizá otra causa fuera el elevado precio: 50 euros por día y 80 euros los dos días del festival. En Ávila estamos acostumbrados a otros precios, la verdad. Incluso en Madrid, que asumen con resignación cómo van subiendo los precios de las entradas de los conciertos, también les parecería caro el tema. Hasta la entrada del concierto de Sting fue bastante más barata. Más así si puntualizamos que de los 50, 10 euros de cada entrada se destinarán a la Fundación Patrimonio Natural para recuperación del medio ambiente en los parques naturales de nuestra región.
     
    Hay quien ha criticado que estos conciertos se desarrollen tan cerca de un parque natural y ha abogado por buscar otra ubicación, cambiando una finca rústica por un campo de fútbol o una plaza de toros. Pero la gracia de estos conociertos está precisamente en ubicarse en plena naturaleza. Eso sí: con el mayor de los cuidados.
     
    En fin. Esta iniciativa pretende llenar de música los espacios naturales. De hecho, ha sido hoy, cuando he abierto el correo electrónico, cuando he comprobado que se van a seguir realizando actuaciones en el mes de julio con la actuación, en las riberas de Castronuño, en Valladolid, de Katheleen Berger, una soprano norteamericana que actuará no sólo allí. Serán también escenarios Palencia, Burgos, Soria, Segovia, Zamora, Salamanca. La entrada es ... ¡Gratuita!? Os lo prometo. Después de venir a Gredos a sajarnos, se van al resto de las comunidades a realizar conciertos libres de precio. Me da igual la temática o el artista.
     
    A lo mejor no entiendo bien las cosas, y aun así pienso que esa ruta por las provincias castellanos y leonesas no está nada mal. Pero ¿por qué unas cosas con precios elevadísimos y otras gratis? ¿Acaso sale el dinero de la recaudación del concierto de Gredos? ¿Qué acciones concretas va a desarrollar la Junta en el parque regional abulense si el próximo año hay otro festival en Gredos???
     
    No lo sabemos. Sólo que necesitamos los bienes que nos da la naturaleza, pero también que tenemos que integrar las necesidades humanas en los bosques y su cuidado más absoluto. Sólo así podremos dejar que pervivan los espacios rurales, las zonas verdes, los lugares por descubrir. Y sobre esto último os digo una cosa: yo estuve en uno.

    POR FIN, AGUA

    Lo he visto con mis propios ojos: el pantano del Burguillo está lleno. Es una verdadera alegría, después de haber sufrido los últimos años la tremenda sequía que ha hecho, incluso, que el carácter de muchos de los habitantes del abulense Valle del Alberche se agriara hasta límites políticos. No es broma lo que digo. Hace tres años, el entonces alcalde de Hoyocasero 'sufrió' en sus carnes una moción de censura y supuso su fin en la alcaldía. Los vecinos le culpaban de la falta de agua.
     
    Quizá este caso sea un ejemplo de lo que puede ocurrir en tiempos de escasez de los bienes más comunes. Agua, luz, calor... Qué importante es, muchas veces, valorar lo que tenemos antes de que desaparezca. Aunque sea de forma momentánea. Cuántos de vosotros habéis rabiado al perder, de repente, la conexión a Internet -y eso que hemos hecho una necesidad de lo que verdaderamente es un lujo...-.
     
    El otro día, cuando pasé por el pantano del Burguillo, no pude por menos de sonreír. El Valle de Iruelas, en la margen derecha del pantano, es un verdadero espectáculo de verdor, agua, flora, fauna... De vida al fin y al cabo. Tengo que volver a pasear por sus caminos, ya que el otro día -era lunes, no había nadie- me dio un poco de miedo y me embarqué en mi pequeño coche durante kilómetros hasta llegar a un pequeño pueblo casi fantasma: Rinconada. El paisaje hasta esta pequeña población, con una puesta de sol entre altos pinares, me resultó impresionante. Y mucho de ello es gracias a las últimas lluvias... Ahhh, quiero volver. Hay tantos rincones en los que disfrutar de un verano que sea resultado de una primavera fecunda... Burgohondo, Navaluenga, Navalosa, Serranillos, Hoyocasero... En esta ocasión sólo hablo del Alberche, pero ya tocará hablar del Tiétar, de la Moraña o del Valle Amblés.
     
    Bueno, os dejo. Voy a beber agua... pero embotellada (en tiempos de vacas flacas no tendré más remedio que beber agua oxidada, digo, del grifo... jeje).

    NO SON HORAS

    Pues no, no son horas. Precisamente estaba yo pensando en lo bien que estaría a estas horas durmiendo plácidamente. Y es que no son horas de ponerse a escribir. Sin embargo, ¿quién es el dueño del tiempo? Decían Los Panchos, y luego otros, eso de "reloj, no marques las horas porque voy a enloqueceeer...". Habrá que ver qué tiene de cierto esta poética estrofa musical que tantos 'agarraos' dio lugar en los tiempos en los que el baile se hacía hasta las nueve de la noche.
     
    Impuntualidad. De esto pecan muchos. Y no me salvo; lo saben mis pacientes amigos y me cuesta reconocerlo. El tiempo lo marcan los genes, qué excusa más buena (jeje). Bromas aparte, a veces los segundos se nos escapan de las manos y una hora es un suspiro, que no es lo mismo que pasarse una hora suspirando. Realmente me cuesta entender por qué en ocasiones tardamos en hacer las cosas tanto y otras veces nada. Y por qué la cabeza no deja dormir, o todo lo contrario, como ahora mismo.
     
    ¿Quién marca nuestro reloj biológico? No sé qué tipo de reloj será este artilugio que hace que las personas envejezcan cada una de distinta forma. Ya he oído a algunas personas de edad avanzada eso de "yo aqui ya no tengo nada que hacer. Me va a llegar la hora en cualquier momento". Qué fácil decirlo y qué complicado saberlo en realidad, cuando aún no se ha apagado el reloj más complejo que conozco.
     
    Me he dado cuenta de que los momentos de dicha, de felicidad, de sencillez, de paz, en nuestros recuerdos se convierten en breves segundos de recuerdos. Curiosamente los podemos alargar en nuestros pensamientos, con una gran suerte: apenas ocupan lugar. Son ligeros y hermosos, y no nos pesan como los dramas vividos, las malas experiencias, que en nuestra mente se transforman en pesadas cadenas.
     
    Cuando el reloj marca, como ahora, las dos de la madrugada, sin poder pegar ojo en la almohada, lo mejor que puedo hacer es brindarme un pensamiento positivo y relajante. Mi preferido, y esto es mi secreto a voces, es pensar en el fluir del río Alberche en sus orillas por la comarca que le da nombre. El lugar concreto me lo guardo con mucho cariño, como lo que es: algo sencillo y a la vez grande. Un segundo de paz completa en mi memoria.
     
    "Detén el tiempo en tus manos, haz esta noche perpetua, para que nunca se vaya de mí, para que nunca amaneeezcaaaa"...

    EL DÍA DESPUÉS

    Pensaba yo que íbamos a tener unos resultados distintos, emocionantes, en esta jornada del 27 M. A ver, no digo que pensara que el PP iba a dejar de gobernar, por supuesto, sobre todo porque la gestión municipal en la capital abulense considero que ha sido bien valorada. En mi opinión, así debiera ser porque considero que, en líneas generales, su equipo, el de García Nieto, "el señor García", como lo llama Mercedes Martín, ha velado por los intereses generales de la ciudad, sobre todo en cuanto a progreso.
     
    Matices y puntas que se pueden sacar, haberlos haylos y muy variados y extensos (de eso se puede hablar otro día, y se admiten sugerencias). El caso es que revalida e incrementa su mayoría electoral, aun puntualizando que ha habido bastante menos gente interesada en salir a votar en la tarde del domingo.
     
    Pensaba yo que Izquierda Unida iba a seguir manteniendo al menos su representación actual, pero no: baja un escaño, y también bajan las nuevas caras socialistas -aunque mantienen número de procuradores-, dos mujeres de armas tomar que han tenido que lidiar en la campaña con su jefe de la ídem, todavía poderoso en las filas de su partido. Se ve que se ha sentido tan molesto con su defenestramiento que no ha querido que una mujer como Mercedes Martín consiguiera más votos que él (y luego llaman al 'señor García' machista). Y vaya si lo ha conseguido. Pero es mejor no meterse en cuestiones internas de los partidos...
     
    Por cierto, que también me quedo con ganas de comentar los respaldos ciudadanos en algunos municipios que se han visto 'azotados' informativamente hablando por supuestas corrupciones urbanísticas. Incluso apuestas firmes por arrebatar grandes ayuntamientos que, en casos concretos, como Arévalo, se han consolidado con creces para el PP y en otros, véase Arenas, se han visto evidentemente sacudidos por la izquierda que, probablemente, gobernará en coalición. Será que lo del hospital del Tiétar está afectando mucho, y es cierto que se necesita. A ver si los que se quedan luchan de verdad por esta repetidísima promesa.
     
    Llega el día después de las elecciones municipales y autonómicas con resultados que bien puede definir la frase de un 'dios', con perdón, de uno de los principales partidos que renueva mayoría -simple, eso sí-. A la pregunta: "ahora, a formar gobierno, ¿no?", y dijo: "el gobierno ya está formado, seguimos siendo los mismos. Por tanto, ¡a trabajar todos!". Pues eso.

    ÚLTIMO DÍA DE CAMPAÑA

    25M. ÚLTIMO DÍA DE CAMPAÑA ELECTORAL. Parece que fue ayer cuando comenzó la vorágine de los políticos. Todos ellos visitando asociaciones, colectivos, organismos y entidades. Intentándoles convencer de las bondades de su programa. Diría que fue ayer cuando comenzó la campaña electoral, pero no: ni siquiera empezó hace quince reglamentarios días. Llevamos así seis meses, casi. Y sin 'casi': desde septiembre de 2006. Un martirio, os lo aseguro.
     
    Quizá la política sea algo más que un paripé durante seis meses cada cuatro años. Al menos, es lo que espero. Es el último día de campaña electoral a las municipales y autonómicas y, mira tú, aparte de cansada estoy... poco convencida. Puede ser que desde el ámbito periodístico se nos desvelan las máscaras políticas. De los políticos. Por eso de que en un municipio en que ya todos nos conocemos la confianza 'da asco' -es un decir- y cualquiera de las premisas que nos exponen nos parece una simple venta. Los políticos son una especie de comerciales de ideas. Trabajan para cada uno de sus partidos y estos, a su vez, nos aseguran que se emplean en el bien común. Puede ser; pero entonces en lugar de ideas nos tendrían que vender dos cosas: ideales y hechos. Ah, qué difícil lo tienen nuestros políticos.

    MUY PERSONAL

    ¿No te ha pasado alguna vez que necesitas sentirte querida o querido? Pues eso, precisamente, es lo que siento en estos momentos. Es algo muy personal, lo sé, pero al escribirlo intento que se frivolice, que se disuelva el asunto entre las cientos de miles de millones de webs y de blogs que vuelan por la Red de Redes.
     
    Y además puedo escribir bien alto algo que ya dijo una mujer de armas tomar, a la que la debilidad de la ambición le robó el amor -y no digo que sea mi caso, espero que no...-: "Ya lo pensaré mañana". Pues lo dicho, Scarlett.